POLITICA
27/07/2026
Brasil convoca al embajador argentino y retira al suyo tras fuertes críticas de Javier Milei
Por Jose Manuel Ferrero
La tensión diplomática entre Argentina y Brasil alcanzó un nuevo pico este domingo, luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño (Itamaraty) decidiera convocar al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para exigirle explicaciones oficiales.
La medida se inscribe en un escenario de profundo malestar en la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, desatado por una serie de declaraciones y cuestionamientos públicos formulados por el presidente Javier Milei.
Los motivos del conflicto
El cortocircuito bilateral se originó a partir de dos frentes principales:
• El cruce con el Poder Judicial brasileño: El malestar comenzó a gestarse luego de que Milei cuestionara duramente al ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, durante su participación en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro en San Pablo. Fuentes diplomáticas citadas por el diario Folha de S. Paulo confirmaron que este episodio fue el detonante central de la convocatoria a Raimondi.
• Acusaciones de interferencia electoral: A esto se sumaron las declaraciones del mandatario argentino durante su visita a La Rural, donde apuntó directamente contra el Ejecutivo brasileño. "¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil", sostuvo Milei, quien también recordó la participación de asesores brasileños en la campaña electoral de Sergio Massa en 2023.
La dura respuesta de Itamaraty
Ante este escenario, la Cancillería brasileña emitió un comunicado en el que calificó los dichos del presidente argentino como inéditos y de extrema gravedad:
"No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño" , expresó el texto oficial.
Asimismo, el gobierno de Lula remarcó que resulta “especialmente lamentable” que este nivel de confrontación ocurra con un país con el que comparten 203 años de historia bilateral y que se consolida como su principal socio comercial en la región.
Como muestra adicional de rechazo a las acusaciones, el gobierno brasileño decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, profundizando el estado de alerta en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
La medida se inscribe en un escenario de profundo malestar en la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, desatado por una serie de declaraciones y cuestionamientos públicos formulados por el presidente Javier Milei.
Los motivos del conflicto
El cortocircuito bilateral se originó a partir de dos frentes principales:
• El cruce con el Poder Judicial brasileño: El malestar comenzó a gestarse luego de que Milei cuestionara duramente al ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, durante su participación en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro en San Pablo. Fuentes diplomáticas citadas por el diario Folha de S. Paulo confirmaron que este episodio fue el detonante central de la convocatoria a Raimondi.
• Acusaciones de interferencia electoral: A esto se sumaron las declaraciones del mandatario argentino durante su visita a La Rural, donde apuntó directamente contra el Ejecutivo brasileño. "¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil", sostuvo Milei, quien también recordó la participación de asesores brasileños en la campaña electoral de Sergio Massa en 2023.
La dura respuesta de Itamaraty
Ante este escenario, la Cancillería brasileña emitió un comunicado en el que calificó los dichos del presidente argentino como inéditos y de extrema gravedad:
"No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño" , expresó el texto oficial.
Asimismo, el gobierno de Lula remarcó que resulta “especialmente lamentable” que este nivel de confrontación ocurra con un país con el que comparten 203 años de historia bilateral y que se consolida como su principal socio comercial en la región.
Como muestra adicional de rechazo a las acusaciones, el gobierno brasileño decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, profundizando el estado de alerta en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.







