POLITICA
31/07/2026
El Gobierno dinamitó el Coro Nacional de Niños con casi 60 años de historia
Por Jose Manuel Ferrero
El Gobierno nacional oficializó la disolución del histórico Coro Nacional de Niños, un organismo con casi seis décadas de trayectoria, y dispuso su reemplazo por un nuevo programa de formación artística. La medida fue formalizada a través del Decreto 687/2026, publicado en el Boletín Oficial en el marco de una reorganización impulsada por la Secretaría de Cultura.
De acuerdo con los considerandos oficiales, la iniciativa busca ampliar el alcance de la enseñanza artística en todo el país y dar respuesta a incompatibilidades administrativas, un esquema diseñado en conjunto con la Secretaría de Empleo Público.
Los ejes del nuevo programa
El flamante proyecto estará estructurado en dos áreas principales:
• Canto coral: Destinado a la práctica y el desarrollo vocal.
• Danzas: Enfocado en la formación integral en artes del movimiento.
Entre los objetivos centrales del programa figuran la creación de una red federal para la detección de talentos infantiles y juveniles mediante convocatorias permanentes, así como la realización de clases magistrales dictadas por artistas invitados en coordinación con los Elencos Estables de la Nación.
Desde la cartera de Cultura señalaron que esta estructura permitirá conformar un coro integrado por los propios participantes del programa, con el fin de alcanzar un alto nivel interpretativo. No obstante, hasta el momento no se ha designado al responsable que estará al frente de la conducción, aunque fuentes oficiales confirmaron que existen candidatos en evaluación.
El nuevo esquema heredará de manera parcial las funciones que históricamente desempeñó el organismo disuelto —liderado en el pasado por figuras como Vilma Gorini de Teseo y, más recientemente, María Isabel Sanz—, orientadas a la difusión del repertorio coral y la instrucción de las nuevas generaciones.
Fuerte rechazo y críticas de la última directora
La decisión generó un inmediato repudio por parte de los sectores afectados. María Isabel Sanz, última directora del Coro Nacional de Niños, cuestionó duramente la medida y reveló que el personal se enteró de la supresión del organismo al leer el boletín oficial.
"Leyendo el decreto nos enteramos de que estamos siendo reemplazados por un programa de formación artística. [...] Fue muy cruel para los niños. Estoy de acuerdo con optimizar y mejorar lo que no funciona, pero cuando algo funciona no veo el sentido de sacarlo"
— María Isabel Sanz, exdirectora del Coro Nacional de Niños.
En declaraciones radiales, Sanz detalló que las actividades del conjunto habían sido suspendidas de manera sorpresiva el pasado 1 de abril y que, al regresar de Semana Santa, los integrantes no pudieron ingresar al edificio. Asimismo, cuestionó que se argumenten superposiciones administrativas cuando el coro ya convivía con una escuela de formación artística creada en años anteriores.
La exdirectora advirtió además sobre el vaciamiento operativo que venía sufriendo el elenco debido a la falta de renovación de su planta: "Hoy hay veinte niños en una planta de cuarenta. Se fueron achicando porque no les permitían nuevos ingresos, y los chicos crecen y se van" , concluyó, enfatizando que para interpretar obras de carácter sinfónico-coral se requiere de un cuerpo infantil altamente entrenado y de rendimiento especializado.
De acuerdo con los considerandos oficiales, la iniciativa busca ampliar el alcance de la enseñanza artística en todo el país y dar respuesta a incompatibilidades administrativas, un esquema diseñado en conjunto con la Secretaría de Empleo Público.
Los ejes del nuevo programa
El flamante proyecto estará estructurado en dos áreas principales:
• Canto coral: Destinado a la práctica y el desarrollo vocal.
• Danzas: Enfocado en la formación integral en artes del movimiento.
Entre los objetivos centrales del programa figuran la creación de una red federal para la detección de talentos infantiles y juveniles mediante convocatorias permanentes, así como la realización de clases magistrales dictadas por artistas invitados en coordinación con los Elencos Estables de la Nación.
Desde la cartera de Cultura señalaron que esta estructura permitirá conformar un coro integrado por los propios participantes del programa, con el fin de alcanzar un alto nivel interpretativo. No obstante, hasta el momento no se ha designado al responsable que estará al frente de la conducción, aunque fuentes oficiales confirmaron que existen candidatos en evaluación.
El nuevo esquema heredará de manera parcial las funciones que históricamente desempeñó el organismo disuelto —liderado en el pasado por figuras como Vilma Gorini de Teseo y, más recientemente, María Isabel Sanz—, orientadas a la difusión del repertorio coral y la instrucción de las nuevas generaciones.
Fuerte rechazo y críticas de la última directora
La decisión generó un inmediato repudio por parte de los sectores afectados. María Isabel Sanz, última directora del Coro Nacional de Niños, cuestionó duramente la medida y reveló que el personal se enteró de la supresión del organismo al leer el boletín oficial.
"Leyendo el decreto nos enteramos de que estamos siendo reemplazados por un programa de formación artística. [...] Fue muy cruel para los niños. Estoy de acuerdo con optimizar y mejorar lo que no funciona, pero cuando algo funciona no veo el sentido de sacarlo"
— María Isabel Sanz, exdirectora del Coro Nacional de Niños.
En declaraciones radiales, Sanz detalló que las actividades del conjunto habían sido suspendidas de manera sorpresiva el pasado 1 de abril y que, al regresar de Semana Santa, los integrantes no pudieron ingresar al edificio. Asimismo, cuestionó que se argumenten superposiciones administrativas cuando el coro ya convivía con una escuela de formación artística creada en años anteriores.
La exdirectora advirtió además sobre el vaciamiento operativo que venía sufriendo el elenco debido a la falta de renovación de su planta: "Hoy hay veinte niños en una planta de cuarenta. Se fueron achicando porque no les permitían nuevos ingresos, y los chicos crecen y se van" , concluyó, enfatizando que para interpretar obras de carácter sinfónico-coral se requiere de un cuerpo infantil altamente entrenado y de rendimiento especializado.







