POLICIALES
23/04/2026
El insólito pedido de la novia de Toviggino: Quiso retirar $10.000 millones en efectivo
Por Jose Manuel Ferrero
ROSARIO – Una operación financiera sin precedentes ha encendido las alarmas de los organismos de control en Argentina. La Justicia y la Unidad de Información Financiera (UIF) ponen la lupa sobre María Florencia Sartirana, empleada de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y pareja de Pablo Toviggino —tesorero de la entidad y mano derecha de Claudio "Chiqui" Tapia—, tras un intento de retiro masivo de efectivo en una entidad bancaria.
La controversia comenzó en el Banco Coinag de Rosario, donde Sartirana mantenía al menos 13 plazos fijos en pesos y dólares. Según los reportes, estos fondos habrían sido alimentados durante meses por transferencias provenientes de diversas pymes radicadas en Santiago del Estero.
Ante el volumen injustificado de los movimientos, el banco tomó medidas drásticas:
1. Cierre de cuentas: La entidad decidió dar por terminada la relación comercial con la titular.
2. Emisión de un ROS: Se reportó la actividad como "sospechosa" ante la UIF.
3. Bloqueo del retiro físico: Tras la notificación, Sartirana habría exigido: "Me quiero llevar toda mi plata del banco y la quiero en efectivo inmediatamente".
El banco rechazó la solicitud de efectivo debido a que una operación de $10.000 millones incumple los protocolos de seguridad, actas notariales y notificaciones previas obligatorias. Como alternativa, el dinero fue transferido a cuentas de la titular en el Banco Credicoop.
Especialistas financieros destacan que retirar semejante suma en billetes físicos es una tarea casi cinematográfica. Para dimensionar la magnitud del pedido, se estima que:
• Volumen: Utilizando billetes de $20.000 (el de mayor denominación actual), se requerirían 500 paquetes o "balas" de dinero.
• Seguridad: La operación exigiría el despliegue de varios camiones de caudales, seguros especiales y un operativo de seguridad de alta complejidad.
La investigación no solo se centra en el efectivo, sino en el origen de los fondos. Sartirana figura como apoderada de empresas santiagueñas que actúan como proveedoras de la AFA. Lo que llama la atención de los investigadores son los rubros facturados, que resultan ajenos a la actividad deportiva habitual:
• Venta de vinos.
• Artículos de cotillón.
• Insumos no tradicionales.
Bajo la lupa: El caso reaviva los cuestionamientos sobre el manejo discrecional de fondos y las estructuras de facturación cruzada entre el entorno dirigencial del fútbol argentino y empresas satélites.
Por el momento, se desconoce si el dinero permanece en el Banco Credicoop o si se intentaron nuevos movimientos para diversificar los fondos ante la vigilancia de las autoridades nacionales.
La controversia comenzó en el Banco Coinag de Rosario, donde Sartirana mantenía al menos 13 plazos fijos en pesos y dólares. Según los reportes, estos fondos habrían sido alimentados durante meses por transferencias provenientes de diversas pymes radicadas en Santiago del Estero.
Ante el volumen injustificado de los movimientos, el banco tomó medidas drásticas:
1. Cierre de cuentas: La entidad decidió dar por terminada la relación comercial con la titular.
2. Emisión de un ROS: Se reportó la actividad como "sospechosa" ante la UIF.
3. Bloqueo del retiro físico: Tras la notificación, Sartirana habría exigido: "Me quiero llevar toda mi plata del banco y la quiero en efectivo inmediatamente".
El banco rechazó la solicitud de efectivo debido a que una operación de $10.000 millones incumple los protocolos de seguridad, actas notariales y notificaciones previas obligatorias. Como alternativa, el dinero fue transferido a cuentas de la titular en el Banco Credicoop.
Especialistas financieros destacan que retirar semejante suma en billetes físicos es una tarea casi cinematográfica. Para dimensionar la magnitud del pedido, se estima que:
• Volumen: Utilizando billetes de $20.000 (el de mayor denominación actual), se requerirían 500 paquetes o "balas" de dinero.
• Seguridad: La operación exigiría el despliegue de varios camiones de caudales, seguros especiales y un operativo de seguridad de alta complejidad.
La investigación no solo se centra en el efectivo, sino en el origen de los fondos. Sartirana figura como apoderada de empresas santiagueñas que actúan como proveedoras de la AFA. Lo que llama la atención de los investigadores son los rubros facturados, que resultan ajenos a la actividad deportiva habitual:
• Venta de vinos.
• Artículos de cotillón.
• Insumos no tradicionales.
Bajo la lupa: El caso reaviva los cuestionamientos sobre el manejo discrecional de fondos y las estructuras de facturación cruzada entre el entorno dirigencial del fútbol argentino y empresas satélites.
Por el momento, se desconoce si el dinero permanece en el Banco Credicoop o si se intentaron nuevos movimientos para diversificar los fondos ante la vigilancia de las autoridades nacionales.







