INTERES GENERAL
27/03/2026
La industria no logra hacer pie: fuerte caída del 7,9% en febrero y se profundiza la recesión
Por Jose Manuel Ferrero
La actividad industrial argentina comenzó el 2026 con señales de alerta que interrumpen cualquier expectativa de rebote inmediato. Según el último informe del Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres, el sector registró una contracción del 7,9% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior.
Con este resultado, el primer bimestre del año cierra con una caída acumulada del 5,5%, consolidando un escenario de retracción para el entramado productivo nacional.
La medición desestacionalizada arrojó una baja del 2,7% respecto de enero, lo que significó un duro revés para las proyecciones oficiales. Esta cifra revirtió la tendencia del mes previo, cuando el indicador había mostrado una suba revisada del 2,1%. El dato de febrero confirma que aquel crecimiento fue apenas un respiro temporal y no el inicio de un ciclo expansivo.
El diagnóstico de los especialistas es complejo. Desde la consultora señalaron que para los meses venideros no se espera una pronta reactivación. La recuperación de la industria depende, en buena medida, de que mejoren los ingresos reales de las familias, los cuales por ahora se mantienen deprimidos y limitan la tracción de la demanda interna.
El desplome de febrero fue impulsado principalmente por dos pilares industriales que mostraron cifras críticas: Maquinaria y Equipo y el sector de Alimentos.
En el detalle por rubros, Maquinaria y Equipo lideró las mermas con una contracción del 23,9%, destacándose la crítica situación de la producción automotriz, que se hundió un 30,1%. Por su parte, el rubro de Alimentos, Bebidas y Tabaco retrocedió un 9,6%, afectado fundamentalmente por un descenso del 22,5% en la molienda de aceites y de un 10,7% en la faena bovina.
Como contrapartida, y siendo la única nota positiva del relevamiento, el sector de Metales Básicos logró esquivar la tendencia general al registrar una suba anual del 3,8%.
Con este resultado, el primer bimestre del año cierra con una caída acumulada del 5,5%, consolidando un escenario de retracción para el entramado productivo nacional.
La medición desestacionalizada arrojó una baja del 2,7% respecto de enero, lo que significó un duro revés para las proyecciones oficiales. Esta cifra revirtió la tendencia del mes previo, cuando el indicador había mostrado una suba revisada del 2,1%. El dato de febrero confirma que aquel crecimiento fue apenas un respiro temporal y no el inicio de un ciclo expansivo.
El diagnóstico de los especialistas es complejo. Desde la consultora señalaron que para los meses venideros no se espera una pronta reactivación. La recuperación de la industria depende, en buena medida, de que mejoren los ingresos reales de las familias, los cuales por ahora se mantienen deprimidos y limitan la tracción de la demanda interna.
El desplome de febrero fue impulsado principalmente por dos pilares industriales que mostraron cifras críticas: Maquinaria y Equipo y el sector de Alimentos.
En el detalle por rubros, Maquinaria y Equipo lideró las mermas con una contracción del 23,9%, destacándose la crítica situación de la producción automotriz, que se hundió un 30,1%. Por su parte, el rubro de Alimentos, Bebidas y Tabaco retrocedió un 9,6%, afectado fundamentalmente por un descenso del 22,5% en la molienda de aceites y de un 10,7% en la faena bovina.
Como contrapartida, y siendo la única nota positiva del relevamiento, el sector de Metales Básicos logró esquivar la tendencia general al registrar una suba anual del 3,8%.







