POLICIALES
18/03/2026
La muerte del policía Azabal se investiga como «legítima defensa privilegiada»
Por Jose Manuel Ferrero
La investigación por la muerte del suboficial Luis “Bicho” Azabal (56) ha dado un giro clave. El enfoque judicial apunta ahora a la figura de la legítima defensa privilegiada, una categoría que protege a quien defiende su hogar ante una intrusión nocturna o bajo condiciones de peligro inminente.
Según la defensa de Zambelli, ejercida por la abogada Mónica Picco, el desenlace fatal se debió a que el agente nunca se identificó como tal al llegar al lugar. "El suboficial nunca da la alerta de que es policía", explicó la letrada en declaraciones a ElDoce.tv, señalando que su cliente creyó que un delincuente aún permanecía dentro de la propiedad.
Las condiciones del lugar habrían sido determinantes:
• Escasa visibilidad: La defensa asegura que la casa es oscura y que, desde la posición de Zambelli, no había capacidad material de reconocer el uniforme.
• Sin intención de matar: Picco detalló que el imputado disparó hacia la zona de la clavícula para disuadir. "El recorrido de la bala tocó una arteria; si seguía su curso y salía por la espalda, no lo mataba", añadió.
Tras el impacto, se produjo un breve y revelador intercambio entre ambos hombres cuando Zambelli se acercó y notó que el herido era un efectivo:
— "Sos policía", dijo el acusado al verlo de cerca.
— "Sí", respondió Azabal.
— "Te di, ¿tenés chaleco?", consultó Zambelli angustiado.
— "Sí", confirmó el suboficial por última vez antes de ser auxiliado.
Zambelli colaboró activamente en el auxilio, ayudando a cargar al policía en una camioneta para su traslado al Sanatorio Allende Cerro, donde finalmente falleció.
La abogada Picco manifestó que su cliente se encuentra muy afectado y criticó duramente al ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. "En vez de ocuparse de salir tanto en la prensa, tendría que ocuparse más de la seguridad", reclamó la letrada, defendiendo la inocencia de su representado frente a la opinión pública.
El fiscal Víctor Chiapero ya le devolvió el teléfono celular a Zambelli y procederá a tomarle declaración en calidad de víctima del robo previo. Para la defensa, esta es una señal clara de que la carátula no cambiará y de que el vecino mantendrá su libertad, al entenderse que actuó bajo un error invencible provocado por la falta de identificación del agente.
Según la defensa de Zambelli, ejercida por la abogada Mónica Picco, el desenlace fatal se debió a que el agente nunca se identificó como tal al llegar al lugar. "El suboficial nunca da la alerta de que es policía", explicó la letrada en declaraciones a ElDoce.tv, señalando que su cliente creyó que un delincuente aún permanecía dentro de la propiedad.
Las condiciones del lugar habrían sido determinantes:
• Escasa visibilidad: La defensa asegura que la casa es oscura y que, desde la posición de Zambelli, no había capacidad material de reconocer el uniforme.
• Sin intención de matar: Picco detalló que el imputado disparó hacia la zona de la clavícula para disuadir. "El recorrido de la bala tocó una arteria; si seguía su curso y salía por la espalda, no lo mataba", añadió.
Tras el impacto, se produjo un breve y revelador intercambio entre ambos hombres cuando Zambelli se acercó y notó que el herido era un efectivo:
— "Sos policía", dijo el acusado al verlo de cerca.
— "Sí", respondió Azabal.
— "Te di, ¿tenés chaleco?", consultó Zambelli angustiado.
— "Sí", confirmó el suboficial por última vez antes de ser auxiliado.
Zambelli colaboró activamente en el auxilio, ayudando a cargar al policía en una camioneta para su traslado al Sanatorio Allende Cerro, donde finalmente falleció.
La abogada Picco manifestó que su cliente se encuentra muy afectado y criticó duramente al ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. "En vez de ocuparse de salir tanto en la prensa, tendría que ocuparse más de la seguridad", reclamó la letrada, defendiendo la inocencia de su representado frente a la opinión pública.
El fiscal Víctor Chiapero ya le devolvió el teléfono celular a Zambelli y procederá a tomarle declaración en calidad de víctima del robo previo. Para la defensa, esta es una señal clara de que la carátula no cambiará y de que el vecino mantendrá su libertad, al entenderse que actuó bajo un error invencible provocado por la falta de identificación del agente.







