POLICIALES
18/06/2025
Reincidente e inimputable: otro capítulo en la crónica del menor más temido
Por José Manuel Ferrero
Un adolescente de 15 años, señalado por haber participado en el brutal asesinato de Sebastián Villarreal durante un robo en 2024, fue nuevamente detenido este martes por la tarde en Córdoba Capital. La captura ocurrió en avenida Amadeo Sabattini al 5200, en barrio Cooperativa Los Paraísos, tras una persecución policial. El joven escapaba en una motocicleta junto a otro cómplice, quien logró huir. Según fuentes oficiales, minutos antes habrían protagonizado un nuevo asalto bajo la modalidad de “motochorros”.
Por su edad, el chico es inimputable ante la ley. El procedimiento fue derivado a una unidad judicial y la causa quedó a disposición de un Juzgado de Menores. En principio, no puede ser trasladado al Complejo Esperanza debido a su condición legal.
La situación de este joven reabre el debate sobre los “limbos” que existen entre la Justicia penal juvenil y los organismos de niñez, como la Senaf. Desde su presunta participación en el crimen de Villarreal, ha sido vinculado a numerosos robos y hechos violentos, incluyendo un reciente asalto a una mujer policía en barrio Colón y la circulación en un auto robado en Villa Carlos Paz, donde residía con una familia sustituta por orden judicial.
El martes, la nueva detención se produjo en el marco de una persecución que culminó a la altura del 5250 de avenida Sabattini. Al caer de la moto, uno de los ocupantes escapó corriendo y el otro fue reducido por los uniformados, que rápidamente identificaron al menor reincidente.
Este episodio se suma a una preocupante cadena de casos protagonizados por menores de entre 14 y 15 años, varios de ellos con reiterados antecedentes delictivos, lo que plantea interrogantes urgentes sobre los límites y las respuestas del sistema judicial frente a estos escenarios complejos.
Por su edad, el chico es inimputable ante la ley. El procedimiento fue derivado a una unidad judicial y la causa quedó a disposición de un Juzgado de Menores. En principio, no puede ser trasladado al Complejo Esperanza debido a su condición legal.
La situación de este joven reabre el debate sobre los “limbos” que existen entre la Justicia penal juvenil y los organismos de niñez, como la Senaf. Desde su presunta participación en el crimen de Villarreal, ha sido vinculado a numerosos robos y hechos violentos, incluyendo un reciente asalto a una mujer policía en barrio Colón y la circulación en un auto robado en Villa Carlos Paz, donde residía con una familia sustituta por orden judicial.
El martes, la nueva detención se produjo en el marco de una persecución que culminó a la altura del 5250 de avenida Sabattini. Al caer de la moto, uno de los ocupantes escapó corriendo y el otro fue reducido por los uniformados, que rápidamente identificaron al menor reincidente.
Este episodio se suma a una preocupante cadena de casos protagonizados por menores de entre 14 y 15 años, varios de ellos con reiterados antecedentes delictivos, lo que plantea interrogantes urgentes sobre los límites y las respuestas del sistema judicial frente a estos escenarios complejos.







